Día a día es casi imposible seguir, leer -y, sobre todo, testar- todos los avances, herramientas, artículos, modelos, productos y tendencias que la genAI arroja a sus voraces adeptos. Pero todavía es más difícil, si cabe, elegir a un proveedor tecnológico para abordar proyectos genAI no triviales en la empresa.

Es cierto que los LLMs y los SMoEs llevan poco tiempo en el mercado tecnológico, pero precisamente por eso los proveedores TIC han comenzado casi a la vez (con pocos meses de diferencia) la asunción interna de este nuevo enfoque genereativo, por lo que, en puridad, no se puede hablar de experiencia sonada en genAI para nadie, y esto es válido especialmente para los proveedores TIC que ya estaban trabajando con otros tipos de IA. La señal de salida fue la misma para todos los participantes, y la historia reciente nos ha mostrado que en sólo seis meses se pueden desarrollar, desde cero, grandes proyectos, como Perplexity AI o Mistral AI. Claro que la estrategia de la carrera en genAI que cada proveedor ha elegido marca sobremanera las diferencias y establece diferentes grados de confianza, también, respecto de su posible contratación por empresas clientes en proyectos de importancia.

Las empresas que pueden aportar soluciones genIA a las empresas, en diferentes sectores, pueden segmentarse, según mi experiencia sustanciada en 2023, en los siguientes tipos (por supuesto, he obviado a aquellas empresas que sólo se dedican a otros tipos de inteligencia artificial y que, pudiendo ser muy interesantes, no tienen cabida en la clasificación que se propone):

  • R2M (Research-to-Market):  Mixtura de personal académico con equipos de desarrollo y comercializadores, unidos con el ánimo de lanza al mercado un producto, servicio o plataforma de servicios basados, en mayor o menor medida, en genAIs. Su enlace con las empresas puede ser indirecto (mediante la liberación de herramientas a utilizar por proveedores tecnológicos, como, por ejemplo, un modelo SMoE) o directo (por el despliegue de herramientas IA de uso directo en el ámbito empresarial (asistentes ofimáticos, plugins para BI, etc.). En cualquier caso, lo que aquí se podría evaluar es el producto o servicio resultantes, y no directamente a su proveedor. “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). O sea: te ofrecen el bote de mermelada para que te pongas la que quieras… y lo compres si te gusta el sabor.
  • R2B (Research-to-Business): investigadores y personal docente que se embarcan en proyectos empresariales para intentar llevar su conocimiento teórico (y a veces práctico, por su interacción con empresas durante su desempeño académico) al entorno negocial. Estos proveedores TIC, de fuerte brackground científico, pretenden generar luz comercial con la brillantez de sus actores académicos; pero, en realidad, la bondad de la impresión a generar en las empresas dependerá más bien del brillo de su equipo de gestión, capaz de someter la deriva científica a las necesidades, a diferentes plazos, de sus potenciales clientes. Un buen símil es el de los tenores operísticos que interpretan canciones pop o rancheras; o también el de la mermelada cuyo proceso de producción ha sido cambiado y, sin embargo, ha de convencer con el sabor.
  • AIN (AI Newcomer): Empresas de nuevo cuño que, al crearse en estos tiempos, han adoptado la tendencia tecnológica dominante como leitmotiv de sus desarrollos y proyectos. En puridad, estas empresas no tienen -de entrada- suficiente conocimiento ni de la actividad empresarial de sus clientes ni de la tecnología que van a utilizar, aunque es cierto que en poco tiempo pueden controlar perfectamente la tecnología y, también, generar conocimiento sectorial empresarial asociado a los proyectos que vayan emprendiendo. En cualquier caso, estas empresas, cuando no ha pasado todavía suficiente tiempo para que se consideren consolidadas, suponen un riesgo elevado en la concepción, diseño y despliegue de sistemas estratégicos que utilicen genAI. Este riesgo se mitiga con proyectos instrumentales, tácticos o de optimización controlada de algunos procesos no críticos. Poca mermelada para tostadas demasiado grandes.
  • WAI (Wrapped AI): Compañías de tamaño medio o grande, con presencia en el mercado durante muchos años y muchos proyectos a sus espaldas, que hasta la irrupción comercial de las IAs Generativas se dedicaban a… otras cosas -y esta mención, intencionadamente vaga, agrupa cualquier tipo de tecnologías y proyectos que no sean genAI-Oriented- y que, además, estiman que han de seguir dedicándose a esas otras cosas… ¡pero sin descuidar la genAI! Así que su enfoque es mantener su núcleo de operaciones con la adición instrumental o de capa de herramientas genAI, que sirve como interfaz nuevo de su modus operandi tradicional. De esta manera, los productos de estas compañías, sin cambiar casi nada, ahora ofrecen chatbots de asistencia o copilotaje. Lo que están haciendo es extender su oferta tecnológica para abrazar las genAIs… y también cualquier otro avance que aparezca en el horizonte TIC, tal como lo han hecho repetidamente en el pasado. Estos proveedores IT esgrimen como argumento de convicción su adaptabilidad a cualquier tecnología, queriendo indicar que esta cualidad (adaptabilidad) está por encima de cualquier tecnología. Pero recordemos que, por ejemplo, la banca telefónica no sobrevivió a la banca electrónica en la Web, pese a que teóricamente la primera estaba más preparada que la banca presencial para abordar el reto de la comunicación a distancia. Y es que “cuanto más adaptado está un sistema a un entorno específico, menos capacidad tiene para adaptarse a nuevos entornos» (Jerry Weinberg). O, lo que es lo mismo, una capa muy delgada de mermelada para intentar cubrir la totalidad de la tostada.
  • DAI (Dedicated AI): Estas compañías son sólidas y, como Las WAI, exhiben experiencia en el mercado y conocimiento de los dominios empresariales, pero en vez de extender su oferta tecnológica con el nuevo paradigma genAI, como sí hacen las WAI, estiman que esta mera extensión generaría un efecto indeseado expresado por la “Lay de la Mermelada de Frambuesa: “Cuanto más extiendes la capa de mermelada, más fina se vuelve”. Así que las “DAI Companies” eligen influencia sobre afluencia (esta disyunción es tan importante que merece una reflexión aparte, en un artículo futuro), lo que en la práctica significa que abrazan de forma estratégica la IA Generativa y deciden imbricarla en todos sus procesos nucleicos, sorpasando otras tecnologías AI e infusionando completamente sus proyectos. Es decir: compromiso estructural, claridad de direccionamiento y comprensión in situ de lo que supone cambiar los procesos estratégicos de una compañía para abrazar la genAI. Esto supone que los proveedores TIC DAI son expertos en la gestión del Dato enmarcado por planteamientos estratégicos y de gobernanza -que permiten la adecuada gestión de metadatos en ciclos IIO-, integrada con los sistemas BI de sus clientes y orientado-al-negocio. Naturalmente, estos proveedores TIC dedicados ofrecen una mayor garantía a las empresas que buscan una transformación digital liderada por las genAI y que, con cierta lógica, afectará a zonas y procesos estratégicos de su negocio. En definitiva: densa mermelada sin necesidad de apurar los bordes de la tostada. Una delicia.